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Juego responsable

Por Redactora principal

Revisión: Carolina BenítezActualizado:

Edad mínima, 18 años

Los juegos de azar con dinero son solo para mayores de 18 años. Si sos menor, este sitio no es para vos. Si hay chicos en tu casa y jugás desde la computadora o el celular, no dejes la sesión abierta ni las tarjetas guardadas en el navegador.

Antes de jugar

Decidí cuánto vas a gastar en el mes y tratalo como un gasto de entretenimiento, igual que una salida. Si se termina, se termina.

Jugar en dólares complica las cuentas porque el número que ves en pantalla no es el que pagás, así que hacé la conversión antes y anotá cuánto cargaste en cada depósito, aunque sea en una nota del celular.

No juegues para recuperar lo que perdiste ni con plata que necesitás para otra cosa.

Señales de que algo no va bien

Jugar más tiempo del que pensabas, esconder lo que gastás, pedir prestado para jugar o ponerte de mal humor cuando no podés hacerlo son señales para frenar un momento y hablarlo con alguien de confianza.

Ayuda profesional y grupos en el país

Si sentís que el juego se te fue de las manos, pedir ayuda funciona. Los servicios de salud mental de los hospitales públicos atienden los consumos problemáticos, y eso incluye el juego. Varias loterías provinciales, entre ellas el IPLyC de la provincia de Buenos Aires, tienen programas de prevención y asistencia del juego compulsivo. También existen grupos de Jugadores Anónimos en distintas ciudades del país.

Si querés cerrar tu cuenta de Glory Casino o autoexcluirte, pedilo por chat o a [email protected] y guardá la respuesta. No pudimos ver qué herramientas de límites ofrece la cuenta.

Aviso sobre este sitio

Este sitio es una reseña independiente. No somos Glory Casino ni Nexus Partners Limited, no tomamos apuestas y no manejamos dinero de nadie. Algunos enlaces son de afiliado, y si abrís una cuenta a través de ellos podemos cobrar una comisión.

Glory Casino no tiene licencia de ninguna lotería provincial argentina. La decisión de jugar ahí es tuya, igual que revisar las reglas de la jurisdicción donde vivís.